Sarpullidos en la piel sin causa aparente: ¿puede venir del sistema digestivo?
Nos siguen llegando este tipo de preguntas de antiguos alumnos, ya en consulta propia, cuando se topan con un caso que se resiste al diagnóstico habitual. Esta la mandó Michel, alumno en Canadá, sobre una paciente con un problema de piel que ya había pasado por varios dermatólogos sin respuesta.
La pregunta de Michel
"David, cómo va todo por ahí. Mira que te comento un caso extraño que me tiene intrigado. Le salen sarpullidos en la piel, manchas muy raras, incluso en la cara. Ha estado en muchos dermatólogos y nada. Tiene la lengua con grietas y en la zona del estómago aparece humedad. ¿Tienes alguna idea para ayudarme?"Michel, Canadá
La piel es solo el reflejo
Mi primera respuesta fue clara: la piel es solo el reflejo del problema, así que es mejor no seguir tratándola directamente y en vano. Lo más probable es que el origen esté en el sistema digestivo. Hay un colapso entre la velocidad de los nervios — por eso la lengua aparece agrietada — y la ralentización que produce la humedad.
La flora bacteriana tiene más de diez mil familias distintas. Hay más biodiversidad en nuestros intestinos que en todo el planeta, y de su equilibrio depende gran parte del funcionamiento general del cuerpo. Cada vez que comemos, unas bacterias crecen y otras decaen. Si aparecen humedades, es señal de que se está alimentando en exceso a unas familias y no a otras.
Por eso conviene revisar la dieta y reducir almidones y azúcares — el almidón, al final, es una molécula de glucosa. Pero, sobre todo, todo esto sucede por velocidad, por nervios: no se puede comer con nervios, porque eso impide que ciertas bacterias asimilen lo suyo, y la flora se descompensa.
El tratamiento recomendado
Le recomendé a Michel centrarse, ante todo, en la respiración. Una vez la paciente aprenda a bajar el ritmo respiratorio, debe aplicarlo también en el momento de comer. Después de comer, mejor no quedarse sentada, sino caminar un poco mientras hace la digestión. Comer menos cantidad pero más veces — unas cinco al día —, evitar los alimentos fríos o crudos, e introducir cúrcuma, vinagre, queso azul y ajo en la dieta. Si es posible, preparar fermentos en sal, porque le faltan bacterias anaeróbicas.
En definitiva, tiene que aprender a moverse de forma armónica, sin temblores nerviosos — sobre todo durante la comida y los 45 minutos siguientes. Es el "viento", en términos de Medicina China, el que está subiendo el problema digestivo y bacteriano hasta la piel. En cuanto a la Acupuntura Natural, el tratamiento indicado es el de limpieza del sistema digestivo, con electricidad y moxa.
Cerré mi respuesta a Michel así: "Explícaselo bien, que te escuche todo a rajatabla, motívala, y me cuentas después de cinco sesiones."
Este caso se comparte de forma anónima, a partir de una consulta entre profesionales. No sustituye una valoración médica o dermatológica individual.
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